Remedios Para Golpes




Cuando una persona recibe un golpe o sencillamente se cae al caminar, puede que sobre su piel aparezca un hematoma (mancha oscura o de color morada, llamada también cardenal en algunas regiones) debido al golpe.

Sin embargo, existen personas que tienen una piel muy frágil (especialmente en la tercera edad o que toman medicamentos anticoagulantes) que al menor toque les aparecen las marcas de un moretón. La mayoría no son sensibles más que a golpes violentos, pero, en ambas se presentan los siguientes sìntomas:

    Dolor
    Inflamación
    Decoloraciòn de la piel (mancha de color morado).

El tamaño del moretòn indica la intensidad del golpe y cuando son muy grandes y doloroso puede existir una fractura en el hueso vecino.

A continuación presentamos una serie de remedios caseros y populares que tienen como fin “sacar el golpe” es decir, que el dolor sea el menor posible e impedir la formación del hematoma.
Remedios populares

1: Un remedio tradicional muy antiguo consiste en aplicar, tan pronto se recibe el golpe,  compresas muy frías o incluso pedazos de hielo sobre la zona afectada.

2: Empapar un paño de algodón con un poco de vinagre frío. Aplicar sobre el golpe.

3: Triturar unas hojas de almendro frescas y hacer con ellas una cataplasma para impedir la formación del hematoma.

4: Hacer un emplasto con hojas frescas de angélica.

5: Aplicar inmediatamente un bistec (bife) de ternera isobre el punto de impacto para calmar el dolor y evitar la formación del hematoma.

6:Elaborar una pasta con perejil molido y un poco de mantequilla y luego frotar con ésta  la zona contusionada sin ejercer mucha presión

7: Otro remedio muy bueno para evitar la formación de un moretón  consiste en colocar sobre las contusiones una compresa de árnica; ésta se puede adquirir en las farmacias o, si gusta, se puede elaborar hirviendo un litro de agua por 15 minutos al cual se le añadirá, pasado ese tiempo, un puñado de hojas de árnica.

8: Aplicar dos cataplasmas preparadas a partir de una manzana o rallar la manzana cruda con su piel y colocar los pedazos  en el lugar del golpe, ya sea envolviéndola en una gasa ligera o directamente sobre la epidermis.

9: Hacer una cataplasma de cebolla, calentando un trozo de ésta en una sartén,y  poniéndola sobre una gasa la cual deberá ser aplicada sobre el área que recibió el golpe durante 4 a 5 horas

10: Este remedio alivia inmediatamente los golpes en los dedos mediante un huevo al cual se le hace un agujero, en un extremo, lo suficientemente grande para que quepa el dedo.  Éste se introduce dentro y se mantiene allí hasta que el calor que desprende pase al huevo y éste también se caliente.

11: Agregar medio litro de agua hirviendo sobre20 g de calèndula machacada y se deja reposar durante un cuarto de hora.  Luego se toma una pedazo de tela, preferiblmente de algodòn, y aplicar como si fuera una compresa.

12: Preparar una infusiòn con 25 g de hojas o corteza de Hamamelis en medio litro de agua hirviendo durante un cuarto de hora. Se deja enfriar, se empapan las compresas y se aplican con frecuencia. La compresa no debe dejarse secar sobre el moretón.

13: Verter 1/2 litro de agua hirviendo sobre dos puñaditos de caléndula machacada. Dejar reposar durante 15 minutos, hacer una compresa y aplicar sobre la zona dolorida.

14: Disolver 10 gotas de aceite esencial de planta siempreviva, en 1 cucharada de aceite de almendras. Aplicar la preparación con una bola de algodón previamente humedecido en agua caliente. Dejar puesto por la noche. Este es un remedio ideal para golpes pequeños.

15: Poner 3 cucharadas de sal sobre un paño de algodón, doblar los bordes e introducir en un recipiente con agua tibia.  Aplicar esta compresa sobre el área afectada varias veces después de 8 horas de haber recibido el golpe.

16: Mezclar el jugo de un limón con 1 cucharada de sal y empapar un paño con esta preparación. Frotarla sobre la zona afectada durante varios minutos.

17: Verter 3 cucharadas de ortiga en un litro de agua y hervir durante diez minutos. Empapar con un paño sobre el hematoma.

18: Verter un puñado de hojas de anís en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y hacer una cataplasma que se aplicará en el área donde se encuentra el golpe.  Cambiar por una cataplasma nueva con frecuencia.

19: Colocar un puñado de hojas de melisa secas o tiernas las en un frasco de cristal oscuro y cubrir con 250 ml de aceite de almendras. Dejer actuar por 15´días removiendo a diario y, pasado ese tiempo, colar con una estopilla. Derretir 25 g de cera de abejas en un cazo.  Retirar del fuego y agregar, después, el contenido de dos cápsulas de vitamina E. Mezclar, conservar en la nevera. Utilizar cada vez que ocurra una contusión o golpe.

20: Colocar 200 g de vaselina en un recipiente a baño María y bajar el fuego para que se derrita lentamente.  Luego, agregar 30 g de hojas de consuelda cortadas y remover durante una hora. Apartar el recipiente de la fuente de calor y colar la mezcla con un paño de algodón. Verter la preparación en un frasco  de vidrio y dejar cuajar. Usar el ungüento para los golpes cuando sea necesario.

21: Hervir, por 5 minutos, 2 cucharadas de meliloto troceado en 1 taza de agua  Dejar en reposo hasta que se enfríe  un poco y aplicar, mediante compresas, sobre la zona afectada.

22: Poner arcilla roja en polvo en un cuenco, agregar agua fría y remover hasta formar una pasta. Colocar y sobre el golpe o contusión (si no hay herida)  y dejar actuar hasta que se seque.

23: Aplicar una bolita de algodón empapada de aceite de hipérico o hierba de San Juan sobre el área afectada

24: Mezclar 1/4 taza de aceite de oliva con 1/4 de taza de vino tinto. Llevar a fuego y calentar. Al romper el hervor, añadir 60 gr. de romero fresco y remover con espátula de madera. Dejar a fuego medio por 20 minutos.  Al enfríar, colocar sobre el área afectada por el golpe 2 o 3 veces al día. Conservar la preparación restante  en un frasco de vidrio con cierre hermético

25 Hervir en un litro de leche un puñado de hojas de gordolobo hasta que quede como una pasta semi espesa.  Extender ésta sobre una gasa y aplicar sobre la zona afectada

26 Verter 950 mililitros de agua fría en un tazón de vidrio con capacidad de dos litros y añadir 2 gotas de aceite de mejorana, 2 gotas de aceite de manzanilla y 1 gota de aceite de tomillo. Impregnar un paño limpio con este líquido y aplicar en la zona afectada por un lapso mínimo de 10 minutos. Hacer esto inmediatamente después de que se haya producido un golpe y repetir el remedio con frecuencia las siguientes 24 horas.

27 Verter 60 mililitros de aceite de oliva, 3 gotas de aceite de lavanda, 4 gotas de aceite de mejorana, 2 gotas de aceite de jengibre, 3 gotas de aceite de geranio, 2 gotas de aceite de enebro, 3 gotas de aceite de siempreviva y 2 gotas de aceite de tomillo en un recipiente limpio y mezclar. Aplicar el remedio en el área amoratada varias veces al día

28 Como cataplasma, se utiliza la harina de linaza obtenida moliendo los granos. Conviene hacer uno mismo la molturación, lo que proporciona una harina de linaza fresca, sin el riesgo de provocar erupciones debido a su fermentación. Para hacer una cataplasma, se pone la harina en un plato hondo y se vierte encima poco a poco al agua hirviente removiendo hasta que la mezcla forme una pasta untuosa. Se extiende esta pasta sobre una muselina y se aplica bastante caliente sobre las contusiones, inflamaciones y supuraciones.

29 Verter en 1 litro de agua mineral 15 g de arcilla verde y   mezclar. Cuando tenga la textura de una mahonesa añadir 10 gotas de aceite esencial de romero 4 g de aceitede macadamia, 10 gotas de aceite esencial de jengibre y 10 gotas de aceite esencial de tomillo. Mezclar nuevamente hasta que adquiera un consistencia homogénea. Aplicar el emplasto en la zona a tratar. Dejars actuar dos horas aproximadamente. Retirar con una esponja humedecida en agua.

30 Realizar lavados o emplastos de la planta pie de león fresca triturada sobre la zona afectada.

31 Verter en 1 litro de vinagre 60 g de la planta de verbena.  (Este vinagre debe estar  hirviendo). Luego, tapar y dejar en maceración por 7 horas.  Aplicar mediante emplastos sobre las áreas afectadas.

32 Poner en media taza de agua que esté hirviendo un par de hojas de anamú machacadas.  Tapar y dejar refrescar.  Empapar un paño y apliar sobre el área afectada.

33  Aplicar gel que se encuentra dentro de las pencas de aloe vera o sábila directamente sobre la zona afectada varias veces al día.

Causas y tratamientos de los moretones

Los golpes y caídas son la primera causa que produce estas pequeñas lesiones, en algunos casos pueden estar acompañadas de raspaduras y cortes cuando se daña la superficie de la piel durante el impacto, pero el moretón puede aparecer igualmente aunque la piel no resulte dañada porque se trata de un traumatismo interno, mientras que los daños epiteliales corresponden a un traumatismo externo.

Ambos traumatismos son muy comunes al caer sobre una superficie irregular o con bordes punzantes y suele ser muy frecuentes entre los niños cuando se caen al jugar.

Si la piel resulta afectada es necesario desinfectar la herida con alcohol o agua oxigenada, los moretones que no vayan acompañados con heridas no requieren desinfectarse al tratarse de un traumatismo interno, sólo en casos que se presenten molestias excesivas a causa de la inflamación podría administrarse un antiinflamatorio como el ibuprofeno o una crema sin esteroides.

Los moretones en niños no deben ser tratados con ningún tipo de medicamentos sin supervisión médica, pues como hemos mencionado anteriormente éstos suelen desaparecer espontáneamente sin que requieran tratamiento médico.

Sexo, las mujeres parecen ser más susceptibles a la aparición de moretones que los hombres y aunque no existe un motivo que se haya determinado como causa, podría explicarse por la falta de musculatura de la anatomía femenina respecto a la masculina que le otorga menos resistencia a los impactos.

La edad es otro factor que contribuye a la aparición de moratones con el paso del tiempo, pues a medida que se envejece las fibras de los tejidos se van volviendo más frágiles y propensas a las roturas con estímulos más livianos.

La falta de nutrientes en una alimentación inadecuada que no porte todas las vitaminas y minerales necesarios para mantener un correcto estado de salud también puede contribuir a que aparezcan un mayor número de hematomas.

Las vitaminas que tienen una mayor implicación en este caso, son la B12 que interviene en la formación de glóbulos rojos que transportan el oxígeno a todas las partes del cuerpo, la vitamina C, que interviene en la formación de colágeno necesario para la reconstitución de los tejidos y la vitamina K, que es responsable de la coagulación sanguínea.

Las enfermedades que afectan a la coagulación sanguínea  pueden estar originadas por una anemia o por un número reducido de plaquetas, que al mismo tiempo puede estar inducida por otra enfermedad o trastorno subyacente.

En estos casos la falta de coagulación también se refleja en otros síntomas además de los moretones que requieren ser analizados y tenidos en cuenta para solicitar pruebas diagnósticas que descarten otras posibles patologías relacionadas con ellos.

Algunos síntomas recurrentes ante la falta de coagulación incluyen sangrado en otras zonas del cuerpo como las encías, la nariz, púrpuras o petequias.

Las petequias son pequeños traumatismos con forma de pecas o manchas de aproximadamente un cm que suelen aparecer especialmente en las extremidades inferiores, cuando los traumatismos adquieren mayores dimensiones se les denominan púrpuras y pueden adquirir tonalidades azuladas o violáceas sin que se haya producido un traumatismo aparente.

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